
Allí el cielo es azul, y el viento no arrasa sino que te acaricia el cabello ordenándote el flequillo.
Recuerdo aquellas noches tumbada en la arena de la playa mirando las estrellas, observando su tamaño y poniéndole nombres nuevos hasta bien entrada la madrugada. Recuerdo aquellas tardes al sol con los amigos, o aquellos paseos nocturnos contigo, a solas, contándonos nuestros más íntimos secretos, ¡que noches de verano pasábamos! Si recuerdo con cariño aquellos días es principalmente porque fue cuando te conocí a ti siendo tan solo unos niños. Porque fue cuando conocí el amor por primera vez, por ti, contigo; porque fue cuando tras subir un escalón me sentí pasar de niña a mujer tras ese momento en el que me robaste un beso, un dulce y tierno beso, mi primer beso... nuestro primer beso juntos... Por primera vez, ahora todo lo sentía y veía de diferente manera. Sentía que jamás me separaría de tu lado, volvería aquí cada verano para revivir lo vivido una y otra vez, porque fue especial, porque fue único...